lunes, 22 de abril de 2013

Facebook-Instagram, un año de polémica

Era una de las aplicaciones más deseadas por los usuarios de Android. Ajustar fotografías y pasarle uno de los filtros tan característicos se hacía imprescindible para estar a la última y, por qué no, para sacar al fotógrafo que todos llevamos dentro. Instagram se convirtió en uno de los servicios más populares entre los usuarios en poco tiempo y ello no pasó por alto para gigantes de internet como Facebook que posó sus garras justo hace un año.
La red social, que cuenta con más de mil millones de usuarios en todo el mundo, compró la aplicación de fotografía por 1.000 millones de euros, una asombrosa cifra que más de uno se echaría las manos a la cabeza. ¿De verdad vale tanto una «app»? Aquella operación afectó a la visualización que estaba teniendo las imágenes de Instagram en la popular red de «microblog» Twitter. En un acto de rebeldía, Twitter le declaró la guerra a las pocas semanas.
El divorcio entre ambas compañías fue una de las primeras consecuencias de esta compra. El primer impacto fue negativo. Luego llegó la integración con Facebook y la polémica con el cambio de los términos de uso el pasado diciembre, que provocó el éxodo de miles de usuarios. Aunque las aguas volvieron a su cauce. «El querer 'oficializar' o integrar propiamente Instagram a nivel jurídico creó una auténtica paranoia, un seísmo que provocó una gran fuga de usuarios a otras plataformas», explica para este diario Phil González, fundador de la comunidad de usuarios Instagramers.
Un año después, los usuarios de Instagram no han notado apenas cambios salvo, precisamente, que las imágenes enviadas a Twitter ya no se visualizan desde la misma aplicación y se han beneficiado de poder crear filtros directamente desde sus «tuits». «La integración de Instagram se ha hecho de forma elegante a nivel interfaz y los usuarios no se han mostrado incómodos a la hora de ver sus fotos de Instagram aparecer en Facebook. En ese sentido, al contrario, lo han valorado positivamente», añade.
Este movimiento empresarial ha provocado una auténtica guerra del retoque fotográfico y acelerando su estrategia en movilidad. «De cara a los demás jugadores de internet ha generado cierto miedo y Google ha apostado incluso por comprar una 'app' de edición de fotos, llamada Snapseed, una de las preferidas de los usuarios a la hora de editar fotos, probablemente de cara a montar su propio proyecto alrededor de la fotografía móvil. Flickr también ha acelerado también su movimiento hacia la fotografía en el móvil lanzando a toda prisa una nueva interfaz para recuperar el tiempo perdido en movilidad», explica.
«La compra de Instagram por parte de Facebook está aún llena de dudas que en breve van a ser resueltas. Facebook cubre con Instagram un segmento de gente que no tenía demasiado 'engagement', sobre todo la más joven y cree liderar la batalla de la fotografía móvil. Aunque al principio hubo muchos usuarios escépticos del uso final de las fotos y sus derecho no perdieron tanta masa crítica como se quiso hacer creer y el número de usuarios que usan alternativas es baja. De hecho, son muy pocos los que usan la propia funcionalidad de Twitter para aplicar filtros», declara Mauro Fuentes, director de social media de Ogilvy.
En Android, Instagram ha tenido a un gran aliado. De hecho, la mitad de los que usan la aplicación, que tiene 100 millones de usuarios activos, lo hacen desde un dispositivo que cuenta con el sistema operativo de Google. Solo en su primer día fue descargada por más de un millón de personas. «Con la llegada de Facebook Home para android Facebook cierra un círculo de retención del usuario muy interesante. Alguien podría 'vivir' internet sin salir de ahí y Faceboook podría explotar esos datos para ofrecer más calidad de segmentación a sus anunciantes. La llegada de explotación comercial de Instagram será ahí, hay que recuperar la inversión efectuada, que fue muy alta», matiza.