viernes, 19 de abril de 2013

Reflexionando sobre Nokia, sus resultados y, sobre todo, Symbian

Nokia ha presentado los resultados financieros del primer trimestre del año y tal y como se preveía la venta de sus terminales de la familia Lumia ha llegado a los 5,6 millones de terminales.
Esas cifras, que son aceptables aunque confirman el ritmo lento de crecimiento de Windows Phone, contrastan con las que afectan a sus pérdidas económicas y a otro apartado fundamental: su sistema operativo Symbian prácticamente ha desaparecido del mercado en cuanto a ventas.

Los 5,6 millones de terminales Lumia son una buena noticia para una empresa que en el mismo periodo del año anterior vendió tan solo 2 millones de unidades, pero incluso en este dato hay un apartado preocupante: su mala marcha en Estados Unidos, donde han vendido un 33% menos que el año pasado.
Tampoco la gama Asha ha dado demasiadas alegrías, ya que en ese tipo de dispositivos, aunque se han vendido 50,8 millones de unidades (incluidos los S40) esa cifra representa un 30% menos que lo que se logró vender el trimestre anterior.
Symbian comienza a difuminarse
En febrero de 2011 Nokia anunció que se centraría en la plataforma Windows Phone para sus futuros smartphones. Aquella decisión, que cambiaría la historia de Nokia para siempre, tuvo un efecto colateral directo: el abandono de Symbian, el sistema operativo con el que se asoció a la empresa finlandesa durante años.
Los empleados de la división de Symbian en Nokia pasaron a serlo de Accenture —con la que se llegó a un acuerdo para externalizar desarrollo y servicios de soporte hasta 2016— pero Symbian dejaría de ser una alternativa a corto plazo, siendo el Nokia 808 PureView el último smartphone oficial de esta empresa.
Eso, claro está, se ha ido notando en la evolución de ventas de terminales de este fabricante en los cuatro últimos trimestres. Así, se vendieron 9,9 millones de Symbian en el primer trimestre de 2012, 6,2 en el segundo, 3,4 en el tercero, 2,2 en el cuarto… y 0,5 millones de terminales en este primer trimestre de 2013.
Otros quieren aprovechar el gap dejado por Symbian
Aunque la gama Asha debería haber cubierto la ausencia de Symbian, lo cierto es que las ventas de la firma finlandesa también se han resentido notablemente por no contar con un sustituto capaz. Los smartphones cada vez están en rangos de precio más asumibles incluso en economías emergentes, y esa circunstancia está siendo aprovechada por otros.
De hecho, aunque en Android existen terminales gama baja que dan acceso a ese rango de precios/prestaciones que antes ofrecía Nokia con sus “featurephones“ basados en Symbian, muchas de las propuestas de las nuevas plataformas parecen dirigidas a cubrir esa demanda. Firefox OS es probablemente la que más papeletas tiene para intentar lograrlo gracias al apoyo de las operadoras y de varios fabricantes que podrían convertir al desarrollo de Mozilla en el perfecto sucesor de Symbian.
Aún así, Nokia ha dado un paso importante con el Lumia 520, un terminal con un precio muy comedido para sus prestaciones y que puede representar un éxito en el que Nokia podría basar parte de su futura estrategia en ese segmento ahora huérfano de Symbian, y que combinándose con unos terminales Asha podría representar una opción de futuro.
Sobre todo ahora que se está viendo que la familia Asha parece haber perdido interés. Según los últimos resultados, se vendieron 5,0 millones de estos terminales en este primer trimestre de 2013, por 9,3 millones en el último trimestre de 2012 (fuerte gracias a la etapa navideña) y de 6,5 millones en el tercer trimestre de 2012.