jueves, 9 de mayo de 2013

El lado más vulnerable de Google


Los primeros problemas del innovador producto de Google siguen cuestionando cómo abordará la compañía norteamericana los asuntos relacionados con la seguridad y privacidad de los usuarios de este dispositivo
Desde que Google anunciara sus innovadoras Google Glass, la espera hasta ver este producto comercializado se está haciendo eterna. En estos meses se han sucedido los rumores hasta conocer finalmente las especificaciones técnicas.
Ahora que ya sabemos cuáles son las características de las Google Glass, no han sido pocos los análisis sobre estas gafas de realidad aumentada. En muchos casos, las dudas coinciden sobre cómo se abordarán cuestiones tan importantes como la garantía de la seguridad y la privacidad de los datos personales de los usuarios.
Y es que como comentaba JJ Velasco hace unos días en el blog, es cierto que las Google Glass son sin duda un avance realmente innovador, pero quizás también supongan un producto en estado demasiado prematuro antes de llegar al mercado.
En cualquier caso, las expectativas sobre Google Glass son enormes, por lo que la compañía decidió liberar hace unos días el código fuente. Uno de los desarrolladores más conocidos en el universo iOS, Saurik, de hecho, consiguió realizar el primer jailbreak. Ahora Jay Freeman (el mismo Saurik), ha conseguido detectar una vulnerabilidad importante en el sistema, que Google tendrá que corregir lo antes posible si no quiere tener problemas con la seguridad y privacidad de los usuarios de Google Glass.
Como ha reseñado en su blog, Saurik ha visto cómo se puede facilmente hackear el dispositivo, de forma que otras personas puedan tener acceso a él, incluso sin que nos demos cuenta de ello y de forma remota. El problema de las Google Glass, como cuenta Freeman, es similar a la vulnerabilidad en cuanto a temas de seguridad que suelen tener los dispositivos Android.
Sin embargo, una desventaja de estas gafas de realidad aumentada es que no cuentan con un código PIN para ser usadas, de forma que el problema de seguridad es más que evidente. Y dado que las Google Glass forman parte de ese conjunto de gadgets relacionados con el wearable computing, lo cierto es que hasta la protección de nuestra intimidad se pone en duda. Estas gafas tienen acceso desde su cámara y micrófono a todo lo que podemos estar viendo, hablando o escuchando, por lo que la privacidad se ve comprometida. Hace unos días, además, Robert Scoble demostró en un post en Google+ que las gafas podían ser utilizadas incluso en la ducha.
Si los problemas de vulnerabilidad persisten, Google afrontaría un desafío importante antes de llevarlas al mercado. Las Google Glass spn un producto innovador, que tenemos muchas ganas de probar sin duda, pero que debe solventar las cuestiones relacionadas con la seguridad y la privacidad de los usuarios antes de ser comercializadas.