domingo, 2 de junio de 2013

Freemium: 4G, ¿lujo o necesidad?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología Todavía lo recuerdo con nostalgia. Fue a finales de 1996 cuando un servidor tuvo su primer móvil, un Nokia 2110 usado que me regalaron por un cambio de móvil. Aquello me parecía como de otro planeta: la idea de ir por la calle y poder recibir o realizar llamadas sin importar el lugar en el que uno estuviera es algo que ahora damos como evidente, pero en aquel entonces era algo extraordinario. Tanto, que los primeros meses ir hablando por la calle con el móvil era un signo de ostentación o un gesto de mal gusto. Mi primer contrato fue con Airtel (hoy Vodafone), y recuerdo que por aquel entonces la cobertura era muy justa. La llamadas eran muy caras y la batería, bajo esas condiciones, apenas daba para un día. Pero poco importaba. Aquella sensación de libertad no tenía, literalmente, precio.

Hoy nos movemos bajo otros registros. El móvil dejó de ser algo fuera de lo común, y de hecho, lo raro, rarísimo, es no disponer de uno. Y qué decir de llamar por teléfono: ahora el grueso del uso lo dedicamos a la red y los servicios derivados. Precisamente este hecho hace que la velocidad de acceso sea un elemento fundamental, aunque es posible que nos estemos equivocando o nos estén confundiendo con el planteamiento: ¿es más importante una velocidad de acceso elevadísima con un cupo de datos raquítico o bien una velocidad convencional con un plan de datos ilimitado de facto?