martes, 9 de julio de 2013

6 consejos para crear un buen nombre para tu startup

Tienes la idea, sabes cómo va a ser el proceso, te has decidido. Tu startup va a ser realidad dentro de poco, pero te falta uno de los puntos más básicos y que podría ser clave en el éxito o fracaso del proyecto: un buen nombre. ¿Cómo se crea el nombre de una startup? ¿Hay algunos consejos o pasos que es recomendable seguir? ¿Algún truco infalible o secreto? No hay ninguna fórmula mágica, pero sí una serie de reglas que es mejor seguir. Aquí van seis consejos para crear un buen nombre para una startup:

1. Cuidado con la pronunciación. El nombre de tu startup tiene que ser fácil de pronunciar al verlo escrito y fácil de escribir al escucharlo. En castellano este no suele ser un problema, pero si juegas con las letras o escoges un nombre en otro idioma asegúrate de que esto no va a ocurrir. Puedes hacer la prueba diciéndole a varios conocidos el nombre y pidiéndoles que lo escriban, y viceversa.

2. No tengas prisa. Seguro que has oído hablar a mucha gente con una startup con gran nombre que en cuanto se les ocurrió supieron que era ese. Para llegar a ese momento es necesario hacer muchas tormentas de ideas y, sobre todo, darse algo de tiempo. Quizá el nombre no aparezca en la primera sesión, no pasa nada. Pon a familiares y a amigos a trabajar en el brainstorming, la idea podría aparecer en el momento menos esperado.

3. Deja que el nombre cuente una historia. No es imprescindible, pero puede ayudar en los primeros momentos de generar marca y darla a conocer. Escoge nombres de personajes de películas, de libros, de autores, de cosas que estén relacionadas con el tema de tu startup (o de cómo llegaste a la idea inspiradora de tu proyecto). Una historia así es siempre atractiva para una nota de prensa.

4. No temas lo personal. Combina nombres de familiares o lugares importantes en tu vida con alguna palabra clave. En Inc., por ejemplo, hablan de Caroline Fielding, la fundadora de Dryven, una startup con una app que se llama Bus Rage. Mientras pensaba en el nombres, pensó en los tres nietos que había en la familia: Dean, Bryan y Steven. A la vez, pensó en cómo su startup estaba decidida (driven) a tener éxito: combinó los tres nombres para crear Dryven.

5. No seas demasiado práctico. No es necesario que el nombre de tu startup deje claro exactamente a qué se dedica. Muchas veces, si se da con el concepto y combinación adecuadas, puede estar bien; pero otras puede resultar en un nombre aburrido y poco atractivo. Deja que la imaginación vaya más allá y no temas lo abstracto frente a lo concreto.

6. ¿Te gusta? Quizá sea lo más importante: el nombre te tiene que convencer, te tiene que encantar. Si tienes dudas, si confías en un "con el tiempo me acostumbraré" es posible que sea un error. Tener que arrastrar para siempre una startup con un nombre que no gusta no es agradable para nadie.