lunes, 1 de julio de 2013

El cierre de Google Reader no es el fin del RSS

Hoy 1 de julio es el último día en el que Google Reader nos permitirá revisar los feeds a los que estamos suscritos. Si bien se ha apuntado a que el cierre del servicio tiene como origen el cambio de nuestros hábitos en el acceso a la información, el RSS tiene mucho más futuro que el que Google vislumbra.

Hoy 1 de julio es el día en el que Google cierra las puertas de Google Reader. Si bien es cierto que aún podemos acceder al servicio, hoy será su último día y, a partir de mañana, no nos quedará otro remedio que optar por algún servicio alternativo con el que seguir leyendo nuestros feeds favoritos puesto que, en estos casi 4 meses que han mediado entre el anuncio y el cierre del servicio, Google no nos ha ofrecido ninguna alternativa a pesar que Google Reader era uno de los servicios más utilizados por los usuarios.

El cierre de Google Reader es una de esas decisiones que a pesar de las vueltas que uno pueda darle no se es capaz de llegar a una conclusión clara de las causas que han llevado a Google a cerrar este servicio. En este sentido, Google siempre ha apuntado al cambio de hábitos en los usuarios como una de las causas a este cierre pero, realmente, la base sobre la que se apoya esta tesis no es tan sólida como quizás intentan aparentar y no creo que los feeds RSS estén tan muertos como quizás nos estén dando a entender.

El cierre de Google Reader no es el fin del RSS

Es cierto que los hábitos de consumo de información por parte de los usuarios han evolucionado y, con el paso de los años, hemos diversificado el número de dispositivos con los que accedemos a la información, hemos apostado por nuevas vías de acceso a ésta (redes sociales, por ejemplo) y también hemos adoptado nuevas formas de representar la información para hacerla más atractiva visualmente y cómoda de leer (como las revistas digitales que, con la llegada Windows 8 de Flipboard, dejan de ser materia exclusiva de los dispositivos móviles). Pero, a pesar de todos estos cambios, un importante núcleo de usuarios seguía usando Google Reader y, de hecho, con el cierre de este servicio ni de lejos supondrá la muerte de los feeds como vía de difusión de los contenidos.

En estos meses servicios como FeedlyThe Old Reader y otros muchos han sabido subirse a la ola que levantó el cierre de Google Reader y han recogido su testigo dando cobijo a los usuarios que necesitaban seguir leyendo cómodamente las actualizaciones de sus páginas favoritas pero, en mi opinión, este cierre va a marcar un antes y un después en muchas cosas (más por la mala decisión de Google que porque esto suponga el fin de los RSS).

Creo que Google no ha gestionado bien esta decisión y su "clarividencia" apostando por las apps, Google Currents y las redes sociales como única vía de información es algo que se puede quedar incompleto. Efectivamente, a través de Google+, Facebook y Twitter uno puede estar informado de lo que sucede si mantiene dentro de sus círculos las fuentes adecuadas y gestiona adecuadamente la información; en las tres redes podemos encontrar hashtags con los que realizar navegaciones temáticas pero, aún así, nos siguen faltando referencias y la posibilidad de navegar "rápidamente" pasando por titulares y resúmenes con los que filtrar la información.

Nuestros hábitos cambian pero seguimos queriendo ser productivos

Salvo que una publicación en Twitter, en Google+ o en Facebook sea muy descriptiva o que el resumen que se muestra nos ofrezca una idea del contenido; revisar un lector de RSS sigue siendo más productivo porque, bajo un único panel, tenemos a nuestra disposición todas la fuentes que hemos recopilado y podremos ver de un vistazo los titulares hasta pararnos en lo que realmente nos interesa.

Cada vez manejamos más y más fuentes de información (y la tendencia seguirá en aumento), por tanto requerimos de herramientas con los que optimizar la gestión de todo este maremágnum de artículos y noticias. Las revistas digitales son una buena alternativa al lector de feeds tradicional pero el cambio en la capa de presentación no implica el fin del medio de transmisión de la información desde su origen (el feed RSS); es decir, las revistas digitales no son ese cambio de hábitos tan sustancial que Google argumenta, solamente es una evolución lógica que, a mi parecer, demuestra que Google Reader se quedó desfasado y Google no supo tratarlo adecuadamente.

Una mala decisión

Creo que Google ha sido torpe al cerrar este servicio. Si algo tenían en común muchos usuarios (independientemente de la plataforma que usasen) era, precisamente, Google Reader como lector de feeds. Es una lástima que, tras 8 años de recorrido, Google no haya invertido en este servicio y siempre lo haya relegado a un segundo plano y, más allá de algún rediseño, no haya sido capaz de mantener el servicio o extenderlo en funcionalidades. Google Currents (ese servicio de revistas digitales de Google del que no se suele hablar mucho) podría haber sido una interesante evolución o ampliación de Google Reader en vez de lanzarlo como un producto separado.

De la misma manera que Digg ha hecho con Digg Reader o lo que se comenta como el proyecto de lector de feeds de Facebook, Google podría haber potenciado mucho más Google Reader dentro de Google+ (de la misma forma que la red social de Google se ha convertido en hilo conductor entre todos sus servicios). Es curioso que, a pesar que Google+ esté presente en cada paso que damos entre los servicios de Google, la conexión de Google Reader con esta capa social se ceñía a un simple botón "+1" en cada artículo y, de hecho, era algo tan sutil que pasaba desapercibido entre un buen número de usuarios.

El aislamiento de Google Reader (con respecto al ecosistema de servicios de Google) y el estancamiento en el que se dejó el servicio, han sido malas decisiones que han llevado a los de Mountain View a una situación complicada en la que se han encontrado con un servicio que se había quedado muy por detrás del resto del portfolio de productos y servicios que se estaban ofreciendo a los usuarios.

Llama mucho la atención una decisión tan drástica en vez de, por ejemplo, encarar una profunda renovación del servicio (como ha hecho Feedly para aprovechar esta ola) máxime cuando competidores como LinkedIn o Facebook apuestan por ofrecer sus propios lectores de feeds integrados en sus plataformas con una clara orientación a favorecer que se compartan contenidos dentro de sus propios servicios.

¿Es posible que Google se replantee esta decisión? La verdad es que, a estas alturas, dudo mucho que Google Reader no se vaya a cerrar y está más que claro que hoy es su último día entre nosotros. Lo que no me parece descabellado es pensar que Google decida evolucionar Google Currents para transformarlo en ese servicio "competencia" de Flipboard que no ha llegado a ser finalmente y que, además, tenga una profunda conexión o integración con Google+ y el resto de servicios de Google (en busca de esa experiencia unificada que estamos viendo cómo se comienza a materializar).

Particularmente creo que este cierre no era necesario aunque sí que es cierto que, como producto, Google Reader se había quedado muy desfasado y necesitaba una profunda remodelación.