viernes, 19 de julio de 2013

Empresas y organizaciones de EEUU piden al gobierno que libere datos sobre vigilancia

Una coalición de compañías de Internet y organizaciones de activistas pidieron el jueves al gobierno de Estados Unidos que entregue "informes de transparencia" sobre sus programas de vigilancia de las comunicaciones en línea y telefónicas, que han despertado fuerte indignación.

Los grupos publicaron una carta abierta con el apoyo de compañías como Apple, Facebook, Google, Microsoft y Twitter, y otras decenas de empresas y organizaciones. La carta fue enviada al presidente Barack Obama, el jefe de inteligencia nacional y miembros claves del Congreso.

"La democracia requiere responsabilidad y la responsabilidad requiere transparencia", dijo Kevin Bankston, del Centro para la Democracia y Tecnología, un grupo a favor de los derechos digitales que lidera el pedido.

"Sin embargo, los estadounidenses carecen de información básica sobre el alcance de la vigilancia del gobierno en internet, información que muchas compañías compartirían con gusto con sus usuarios si no estuvieran amordazadas por el gobierno", agregó.

Las revelaciones el mes pasado acerca del denominado programa PRISM, que recoge masivas cantidades de registros de internet y llamadas telefónicas con el objetivo de frustrar ataques terroristas, desató una ola de protestas y demandas por violación de la privacidad y los derechos constitucionales.

En la carta, se pidió al gobierno de Estados Unidos "garantizar que esas empresas que están encargadas de la privacidad y la seguridad de los datos de sus usuarios estén autorizadas a publicar periódicamente estadísticas" del número de solicitudes del gobierno en el marco de estos programas.

También se instó a la administración a publicar su propio "informe de transparencia" con la misma información.

El martes, 19 organizaciones demandaron a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, siglas en inglés) por considerar que los programas de recolección de datos de esta entidad secreta de espionaje estadounidense violaron sus derechos constitucionales.