martes, 17 de septiembre de 2013

Bélgica investiga un supuesto caso de espionaje contra su mayor telco

Los servicios de inteligencia de los 28 no están precisamente contentos con las informaciones que últimamente han venido apareciendo sobre el alcance de los programas de vigilancia electrónica de los Estados Unidos, y ahora la prensa belga echa un nuevo tronco a esta hoguera con acusaciones nada indirectas sobre la supuesta implicación de la NSA en un caso de espionaje que afectaría a Belgacom, la mayor empresa de telecomunicaciones del país. El primer ministro belga ya ha hecho público que la fiscalía general y el Instituto Belga para los Servicios Postales y las Telecomunicaciones del país están investigando lo sucedido.

La compañía ha anunciado hoy la detección de rastros de una "intrusión digital en el sistema informático interno", realizada según fuentes oficiales usando un "virus desconocido". Belgacom no ha querido señalar directamente al autor del ataque, pero la escala, sofisticación y dirección del ataque hace pensar que su autor cuenta con medios financieros y logísticos significativos". El diario De Standaard, por su parte, es bastante más explícito en sus páginas.

Según sus informaciones, la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA) lleva espiando el tráfico de voz de Belgacom desde hace dos años, y añade que este descubrimiento ha sido posible gracias a las filtraciones de Edward Snowden, que habría puesto en situación de alerta a los responsables de seguridad de la firma. De forma más precisa, la NSA estaría especialmente interesada en las conversaciones mantenidas a través de la filial BICS (Belgacom International Carrier Services), que centra sus operaciones en los mercados de África y Oriente Medio. Yemen y Siria serían algunos de los países donde se centrarían estas escuchas.

Belgacom asegura que no cree que el ataque haya provocado la pérdida de datos personales de sus clientes, aunque para evitar mayores riesgos realizó una limpieza a fondo de los sistemas afectados este pasado fin de semana y ha pedido a sus empleados que cambien sus contraseñas.