lunes, 23 de septiembre de 2013

Microsoft apuesta mejorar su posición en el mercado de las tabletas

Un año después de haber fracasado en su ingreso al mercado de las tabletas con Surface, el grupo informático estadounidense Microsoft vuelve a la carga con un nuevo modelo.

La presentación de la nueva tableta está prevista para el lunes a las 14H30 GMT en Nueva York.

Si pretende tener posibilidades de imponerse en un mercado dominado por el iPad de Apple y el programa Android de Google, utilizado por un número creciente de marcas, Microsoft debe intentar corregir sus errores iniciales.

La primera versión "no era un aparato completo" y no funcionaba con muchas de las aplicaciones para Windows, mientras que la versión más sofisticada, Surface Pro, comercializada algunos meses después, "era muy cara y la vida de la batería no era suficientemente larga", resumió Jack Gold, presidente de la empresa de investigaciones J. Gold Associates.

Surface, lanzada al mercado a fines de octubre de 2012, es una de las tabletas de mayor tamaño vendidas actualmente: tiene 10,6 pulgadas (26,9 centímetros) de diagonal, contra 9,7 pulgadas (24,6 centímetros) del iPad clásico y 7 pulgadas (17,8 centímetros) de varias de las tabletas más populares.

También es mucho más cara que sus rivales: los modelos de base fueron cotizados en 499 dólares, y por una Pro, equivalente a una computadora portátil, debía pagarse más de 1.000 dólares, bastante por encima de los iPad más onerosos.

Microsoft ya bajó los precios de estos productos en este verano boreal, hasta un 30% para la versión de base. Ello llevó a que el grupo registrara una carga de 900 millones de dólares en sus últimas cuentas trimestrales, más que los ingresos generados por el aparato en un año, unos 853 millones de dólares de acuerdo a datos de la empresa.

Microsoft no informó sobre el número de tabletas que vendió. IDC estimó el total en sólo 900.000 en el primer trimestre de 2013 y tres veces menos en el segundo. En los mismos períodos, Apple vendió 19,5 y 14,6 millones de iPad.

Un "tsunami de cambios" internos

Para Jack Gold, Microsoft podría tener éxito si vendiera la Surface Pro a "un precio razonable" y con prestaciones atractivas para profesionales, pero el grupo "debe generar una dinámica antes de que Android lo haga quedar totalmente obsoleto".

Otros analistas piensan que la estrategia de Micrsoft es demasiado confusa: para competir en mejores condiciones con Apple y Google, el grupo apunta a reforzarse en los aparatos y los servicios y a ponerse a tiro en el sector de los celulares, pero paralelamente aspira a satisfacer a los cientos de millones de usuarios de PC que emplean su sistema de explotación Windows.

"Microsoft sólo mira hacia atrás", cuando necesitaría saber qué es lo que desea actualmente el público, dijo Roger Kay, analista de Endpoint Technologies.

El grupo debe recorrer aún un largo camino para convertirse en un actor de importancia en el mercado de celulares. La compra de los teléfonos portátiles del grupo finlandés Nokia podría ser su principal oportunidad para marchar en esa dirección.

Pero las turbulencias internas que enfrenta agravan la situación de Microsoft.

Kash Rangan, analista del Bank of America, se dijo "preocupado por el tsunami de cambios que afecta actualmente a la empresa".

Además de la operación con Nokia, Microsoft acaba de comenzar a aplicar una importante reorganización de sus actividades y busca un sucesor a su actual líder, Steve Ballmer, que un mes atrás anunció su partida.