sábado, 12 de octubre de 2013

La TV online a la conquista de Brasil

La televisión online busca abrirse espacios en el mercado brasileño, favorecida con la veloz expansión de internet, pero aún está lejos de la demanda que tiene la popular señal abierta y, también, la piratería.

Según el instituto Ibope, el número de personas con acceso a internet en Brasil cerró agosto en 105 millones, la mitad de la población de este país que la última década experimentó un fuerte cambio social: 40 millones de personas salieron de la pobreza y ahora están ávidos de nuevas tecnologías.

Mediante la televisión online, el usuario puede acceder -ya sea desde su ordenador, tablet, smartphone o aparato de TV y una conexión a internet- a una programación determinada, usualmente suscribiéndose a algún proveedor del servicio y sin necesidad de descargar los contenidos.

Netflix, la empresa que ofrece programación en 'streaming' -con numerosas películas y series-, entró en América Latina hace dos años y Brasil es su "mercado ancla", aseguró Jéssica Rodríguez, vicepresidenta de Adquisición de Contenidos para la región.

Pero la señal abierta aún es tan popular entre los brasileños, que ni siquiera la televisión por suscripción ha logrado desplazarla y mucho menos los nuevos modelos online.

Complemento

Según datos de la Asociación Brasileña de Televisión por Suscripción (ABTA, por sus siglas en portugués), la televisión por cable tiene una penetración promedio de 30%.

"No es un mercado maduro como el de Estados Unidos por ejemplo, aún no tenemos claridad del impacto de estas nuevas modalidades (TV online) en el mercado", explicó a la AFP el presidente de la ABTA, Oscar Simoes.

"Por ahora es más un complemento que una competencia", añadió.

Aunque para Patricia Mauricio, doctora en comunicación en televisión digital y profesora universitaria, "la tendencia es que crezca pues la gente quiere huir de las parrillas de programación" habituales.

Las operadoras de cable ofrecen servicios a demanda, principalmente con películas que se pagan aparte.

Los canales de televisión abierta y por suscripción colocan su programación en internet para sus televidentes.

Globo, la mayor cadena de televisión del país, ofrece por ejemplo su programación en un sitio web por una suscripción mensual.

Es el mismo modelo de la estadounidense Netflix --y su competidor local Netmovies--, que por una mensualidad ofrece en 'streaming' películas y programas de televisión de todo el mundo, aunque especialmente de Estados Unidos.

La empresa no da cifras de suscriptores por país, pero se estima que sólo en Brasil supera el millón.

A nivel mundial, tiene 37 millones de usuarios y 1,5 millones en América Latina.

"El latino tiene ese apetito por consumir internet y por consumir el contenido americano. Ahí entra Netflix", dijo por su parte Vinicius Losacco, vicepresidente de mercadeo para América Latina del portal.

Piratería

La cultura de pagar para ver televisión en internet está calando en la población, pero la piratería aún es popular entre los internautas, que se las ingenian para conseguir los contenidos más actualizados de forma gratuita.

Y los no tan tecnológicos optan por el DVD pirata que venden los comerciantes ambulantes.

"Desde el comienzo supimos que la piratería sería nuestro mayor competidor", dijo a la AFP Ted Sarandos, vicepresidente global de contenidos de Netflix.

El portal negocia licencias para transmitir los contenidos, pero como muchas cadenas estadounidenses bloquean su difusión, queda desactualizado, lo que Sarandos consideró como "una forma de fomentar más la piratería".

Netflix apuesta ahora en su producción original. La serie 'House of Cards' tuvo por ejemplo nueve nominaciones a los premios Emmy, considerados los Oscar de la televisión.

"La tendencia es que crezca más el uso internet con las generaciones más jóvenes y con ello el uso de esta televisión online", subrayó Mauricio.

Pero en Brasil, como en el resto de América Latina, el camino es largo, aunque, para los empresarios del rubro, el destino parece seguro.