miércoles, 13 de noviembre de 2013

AMD lanzará su nueva CPU de sobremesa en enero; tu tarjeta gráfica no volverá a ser la misma

A pesar de las apariencias, AMD no ha dado por perdido el segmento de los procesadores de sobremesa. Pese a que Intel ejerce un dominio avasallador en este mercado, hasta el punto de que prácticamente sus competidores han de conformarse con las migajas que les deja el sector de los sistemas embebidos, la firma de Sunnyvale sigue dispuesta a dar guerra mientras el cuerpo aguante, y aquí jugará un papel determinante sus nuevos procesadores Kaveri, abanderados por el A10-7850K. Su lanzamiento tendrá lugar en enero del año que viene, y aspiran a cambiar la forma en la que concebimos el procesamiento de nuestros ordenadores personales.

Este integrado utilizará un total de cuatro núcleos de CPU Steamroller a 3,7 GHz, combinados con la tecnología de procesamiento de audio TrueSound que podemos encontrar en las más recientes tarjetas gráficas de la gama Radeon, aunque lo realmente será la forma en la que distribuirá su carga de trabajo. La familia Kaveri se distinguirá por plasmar los esfuerzos de AMD en la tecnología HSA o Heterogeneous Systems Architecture, diseñada para aprovechar los diferentes procesadores montados en un PC para repartir la carga de trabajo de forma eficiente e inteligente. Esto quiere decir que no solo tu CPU se encargará de las labores de procesamiento convencionales; en caso de que se vea superada o el sistema lo considere más óptimo, tu tarjeta gráfica o incluso los chips DSP podrán repartirse las responsabilidades o directamente sumar sus fuerzas a la CPU, multiplicando la potencia bruta de tu PC sin necesidad de ampliación alguna.

Los sistemas de computación heterogénea son todo menos nuevos, pero hasta ahora la tecnología no había madurado lo suficiente como para permitir la armonización de distintos tipos de procesadores con el fin de acometer una labor común; no al menos sin un esfuerzo muy considerable por parte de los desarrolladores. El A10-7850K y los futuros procesadores compatibles con HSA no solo solucionarán este problema, sino que deberían ayudar a reducir las distancias entre los chips de AMD y los de Intel, que desde hace tiempo parece intocable.

Por si todo esto no fuera suficiente, la GPU integrada de Kaveri estará basada en la arquitectura GCN (Graphics Core Next) de AMD, lo que significa que será compatible con la API Mantle y permitirá que los juegos de consola adaptados para PC estén optimizados de serie para los procesadores AMD (aprovechando que la compañía fabrica procesadores para todas las consolas de nueva generación). La gran duda que nos queda es qué clase de usuario puede comprarse el procesador más florido y presumiblemente caro del catálogo de AMD y usar sus gráficos integrados en lugar de una tarjeta gráfica dedicada (con la que además podrá sacar el máximo partido a la tecnología HSA), pero está claro que las cifras de esos benchmarks van a ser más que interesantes...