viernes, 15 de noviembre de 2013

¿Es Android lento o tu teléfono lo es?

Entre los usuarios Android es muy frecuente escuchar inconformidad por ser un sistema operativo lento, ineficiente o que consume muchos recursos, no por nada le llaman algunos “Ladgroid”. La realidad es que si en la práctica tomamos un equipo de gama baja o media con Android la experiencia de usuario dista mucho de los equipos de gama alta, y es algo que muchos han resentido en el paso natural de un equipo intermedio a uno un poco más generoso en especificaciones, donde me incluyo, y es que Android actualmente no es precisamente amigable con el hardware, pero ¿Es culpa de Google o de los fabricantes? Creo que un poco de ambas.

Antes que nada hay que aclarar que no deseo que esto se mal interprete como una queja de la funcionalidad de Android, sino todo lo contrario, que se entienda que es debido a las funciones de Android que se requiere más hardware que en otras plataformas para proporcionar una experiencia “saludable”.

El problema con Android no está en el Sistema Operativo en concreto, aunque parte se tiene la culpa del funcionamiento errático en la experiencia de usuario. Pero la mayor parte del problema se encuentra en el hardware, y es lo que explicaré en breve.

Android no es lento, ¿Solo demasiado potente?

El hecho es que Android es un sistema operativo que corre muchas tareas de manera simultánea, algo que no dista mucho de las computadoras de escritorio actuales. Pero esta misma funcionalidad es la que provoca un consumo excesivo de recursos en el sistema, pues como en un computadora, mientras más cosas se hagan al mismo tiempo, más se sobrecargará el sistema y menor será el rendimiento.

Sistemas Operativos como iOS, Android o BlackBerry 10, por ejemplo, son diferentes en la ejecución de tareas. En iOS la gestión se hace de manera que la atención se centra en la aplicación que se está ejecutando en un momento dado, mientras que las otras aplicaciones realmente no se están ejecutando, a pesar de que estén “abiertas”, sino que se mantienen a la espera de ser llamadas, lo cual por supuesto genera un menor consumo de recursos.

Volviendo al caso de Android, pensemos en una fila en el supermercado; es claro que la velocidad de la operación dependerá de qué tan rápido se cobre en la caja, pero sin importar qué tan rápido esto se haga, si la fila de gente es enorme es lógico que cada persona tenga que esperar más para que le toque su turno. ¿Cuál es la alternativa? Abrir más cajas para cobro, lo que implica una mejor gestión de las tareas personas, pero al mismo tiempo requiere de más empleados, y en el caso de un sistema operativo se traduce en más recursos consumidos.

Es el costo de la forma de aplicar la multitarea en Android el que hace que se requieran más recursos, pues digamos que se encuentra en uno o dos niveles más arriba que la multitarea en iOS o Windows Phoone, mientras que BlackBerry 10 se encuentra en algún punto intermedio.

Android corre bien con el suficiente hardware

Siempre y cuando tu equipo Android cuente con la cantidad suficiente de memoria RAM y un procesador adecuado, lo más seguro es que el sistema operativo corra correctamente. Así, 1 GB de RAM y un procesador de 1.2 Ghz Dual-Core como mínimo, son suficientes en mi experiencia personal para tener una experiencia decente con Android.

El lado no tan positivo es que conforme se descarguen aplicaciones, se se actualicen otras o se abran algunas aplicaciones y no se cierren, el hardware que una vez nos era suficiente para correr el sistema operativo se va quedando corto ante la saturación por las aplicaciones y el uso.

Quizá siendo un usuario cuidadoso que se preocupa por cerrar sus aplicaciones correctamente después de abiertas, no descargar cosas innecesarios y utilizar herramientas para mantener fluido el SO, no sean necesarios más que estos requerimientos mínimos, pero siendo realistas esto es poco común; el grueso de los usuarios quiere usar su equipo sin tener qué preocuparse por hacer que funcione bien, pues debería funcionar bien sin la intervención del usuario.

El problema de la personalización del operador

Y he aquí otra gran verdad sobre Android. Incluso cuando el sistema operativo podría correr perfectamente con especificaciones modestas, una vez que pasa por las manos de operadores y fabricantes como Samsung, LG, HTC y otros, Android se convierte en una experiencia completamente diferente. Cargado con nuevas funciones, gestos en la interfaz, aplicaciones y todo aquello que llamamos “Bloatware” y “Crapware”, Android se convierte en una experiencia que pesa al usuario, lento y consumiendo más recursos de los que originalmente necesitaría.

Este hecho llega a tal grado que incluso quienes han probado el Galaxy S4 y HTC One Google Edition, así como sus contrapartes personalizadas por el fabricante, afirman que la experiencia en mucho más fluida cuando no cuentan con la capa de personalización, y es que estamos hablando de equipos que no tienen nada qué pedir en cuestión de hardware.

Hardware insuficiente

El hecho de que Android sea un sistema operativo libre es un arma de doble filo, aunque en su mayoría le ha ayudado a un crecimiento exponencial. Sí, gracias a esto Android puede ser colocado en una enorme variedad de equipos con un amplio espectro de hardware y llegar en todos los rangos de precio, pero al mismo tiempo esto provoca que Google no pueda tener el control total sobre los equipos que correrán su sistema operativo, y así vemos dispositivos con especificaciones pobres a precios muy económicos, pero cuya experiencia de uso será un tormento.

En este sentido Apple, Microsoft y BlackBerry tienen una clara ventaja: el control del hardware. Ellos deciden básicamente (Microsoft no en su totalidad, pero sí en más del 90% con Nokia) cuál es el hardware que se creará para el software del que disponen, por lo que aseguran la compatibilidad de todas sus funciones y pueden optimizar el sistema operativo para determinado hadware. Es una de las desventajas de la llamada fragmentación en Android.

Android 4.4 KitKat al rescate

La buena noticia es que se supone que Android 4.4 viene optimizado para correr en equipos con hasta 512 MB de RAM y otras especificaciones de hardware menos favorables, además de que Google planea cambiar la máquina virtual Dalvik de Android por ART en el futuro, o cual cerrará la brecha que existe entre el rendimiento de equipos de gama baja y de gama alta.

La mala noticia es que difícilmente Android 4.4 KitKat llegue a equipos de bajo costo anteriores al lanzamiento de éste sistema operativo, pero con suerte los desarrolladores y la activa comunidad de Android podrá llevar versiones modificadas del SO a los dispositivos más populares.