martes, 12 de noviembre de 2013

Latinoamérica y España son un segundo plato para Google

A veces se me hace difícil entender a Google y sus decisiones, como si se tratasen de las acciones menos lógicas habidas y por haber en el nombre de algunos grupos de consumidores. Y con consumidores debemos recordar que me refiero a mi, a usted querido lector, y a cualquier otro parte del público de usuarios de productos Google, desde su plataforma de correo electrónico, hasta dispositivos móviles con sistema operativoAndroid, especialmente aquellos bajo la responsabilidad directa del gigante de las búsquedas.

El hecho es, que para Google los mercados de Latinoamérica y España son un segundo plato. Sencillamente pareciera no importarles, pero en realidad no es esta la razón. ¿Por qué Google no toma en cuenta estos mercados? Al menos para sus más grandes lanzamientos. Sencillo: no tiene necesidad de hacerlo.

Google es una empresa que batalla día a día por conquistar mercados, y al tener en segundo plano a Latinoamérica y España nos demuestra cómo es su estrategia: se enfoca en mercados donde no sea el líder. Y esto, de cierta forma es bastante acertado, aunque también sea una patada para los usuarios que no son tomados en cuenta.

Android es rey en Latinoamérica y España

Bien lo decía el más reciente reporte trimestral de cuotas de mercados de plataformas móviles, donde veíamos un Android líder sin clemencia que se adueñaba de un 81% de las ventas en todo el Q3 2013. Sin embargo, si detallamos aún más estos números nos percataremos de algunos datos muy relevantes sobre dónde realmente es el mayor dominio de Android, y donde cede su trono a su más grande rival, por ejemplo.

En Latinoamérica, Android había incrementado su cuota YoY (de un año a otro) en un 23.1%, alcanzando la impresionante cuota de 73.4%, en un mercado donde BlackBerry caía, y iOS y Windows Phone crecen, pero de forma mucho más discreta, sin superar el 2.3% YoY. Por otro lado, en España el caso es similar, o incluso peor. En este mercado Android tiene un dominio de nada menos que el 90% de la cuota, en un país con 80% de penetración de smartphones.

No es de extrañar que Google no tome en cuenta estos dos territorios para sus más grandes lanzamientos. Tenemos el caso del Moto X, un terminal creado por y para los Estados Unidos, al menos originalmente. Sí, poco a poco ha ido debutando en Latinoamérica, pero en España no hace acto de presencia, y realmente dudo que lo haga por mucho tiempo, o quizás de manera indefinida.

La situación de Motorola y Google es algo, cuando menos complicada. El gigante de las búsquedas se hizo con el gigante de la telefonía móvil y todos esperábamos que al contar con hardware y software bajo un mismo techo, Android se potenciara aún más y por todo lo alto. Esperábamos lanzamientos de nuevos Nexus hechos por Motorola, de forma simultánea en todo el mundo como debe ser, sin embargo, dos años más tarde seguimos recordando con pena el caótico lanzamiento de un Nexus 4 fabricado por LG, y aunque el Nexus 5 tiene una calidad impresionante, sigue sorprendiendo que lo fabrique una empresa externa.

Pero nuevamente, todo esto tiene sentido si nos enfocamos en la realidad: Google debe estar pensando en que si son líderes de estos territorios, no vale la pena realizar un esfuerzo adicional, sino enfocarse en territorios por conqusitar.

Y Estados Unidos es uno de ellos. Un mercado donde iPhone tiene una presencia muy fuerte, especialmente gracias a operadores, es el próximo gran reto de Google con Android. Es por esto que vimos todo ese "americanismo" rondando el lanzamiento del Moto X, mientras que cuando llegó a México o algunos países de Latinoamérica lo vemos con sobreprecio, y dejando de ser ese "móvil bueno y barato para las masas", para ser otro gama alta caro más del montón.

La triste realidad, es que es el usuario final el afectado, al verse limitado no solo en opciones, sino también en servicios.

Google Play es un fantasma en Latinoamérica

Si bien en España el problema con Google y sus productos es más fuerte en el catálogo de terminales, en Latinoamérica el asunto va más allá, y vemos cómo Google Play Store es "casi" inexistente, al menos en la mayoría de territorios.

Google no vende sus dispositivos Nexus en ningún país de Latinoamérica de manera oficial. Punto. La única forma de conseguir uno es contando con un distribuidor, algunos operadores y, claro está, revendedores, de esos que son expertos en inflar los precios.

No solo esto, es Latinoamérica es imposible pagar la compra de una aplicación con moneda local, siempre dependemos de divisas extranjeras (es decir, dólar), algo que en algunos países como Argentina o Venezuela, bien sabemos los que habitamos aquí que es prácticamente imposible. ¿Excusa para incentivar la piratería? No, no lo es, pero ciertamente Google no lo pone fácil si en estos territorios no podemos comprar aplicaciones, así de sencillo.

Y no podemos olvidar casos como el de Google Play Argentina, donde el gigante de las búsquedas por alguna razón decidió eliminar el pago a desarrolladores locales, y sino ha sido por grandes quejas de la comunidad que lograron restituir la tineda virtual en este país, sencillamente habrían sencillamente matado un mercado laboral que no solo en Europa y en Estados Unidos tiene harta presencia, sino que en Latinoamérica ha comenzado a crecer mucho.

Google solo está pensando en el "enemigo"

Entiendo perfectamente que Larry Page y su equipo quieran derrotar a sus más duros rivales en el mercado móvil. El iPhone tiene una presencia enorme en Estados Unidos, Reino Unido y el norte de Europa, y por ello Google ha decidido enfocarse allí y solo allí con su más grandiosa campaña de posicionamiento de producto y afines.

Pero por el hecho de querer conquistar otros mercados no debes abandonar aquellos donde ya eres líder, porque si lo haces, te encontrarás con grandes amenazas como un Windows Phone que poco a poco se va encimando en el mercado latino, o un Firefox OS que al estar bajo el ala de los poderosos operadores, podría ser un enemigo silencioso a largo plazo.

Google debería poner cuidado en los mercados de Latinoamérica y España, si así lo hiciera, no tendría nada que temer a mediano o largo plazo. La simple idea de conseguir un nuevo Nexus o Moto X a precio oficial y pagando con mi moneda, me hace agua la boca, y entiendo que posicionaría muchísimo más al sistema del androide en nuestro continente.

En cambio, ahora mismo lo único que podemos hacer es evitar a ese revendedor con sobreprecio y optar por lo que tenga disponible nuestro operador de confianza, cuyos catálogos curiosamente cada vez veo más abarrotado de Windows Phone y Firefox OS. ¿Amenazador, no?