domingo, 15 de diciembre de 2013

Freemium: Google ¿Qué tramas con tus robots?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología "La cena está lista", el NS-5 advirtió obedientemente. Esta unidad de reciente creación por parte de USR, una empresa con un creciente poder en la sociedad del momento, había comenzado a distribuirse entre los hogares y la gran mayoría contaba ya con un robot a su servicio. La historia de la película "Yo, robot" era munición pesada para los amantes de la ciencia ficción, pero no dejaba de ser eso, ficción. Los robots, en realidad, son ya una realidad cotidiana entre nosotros, lo que sucede es que su uso está restringido por lo general a la industria (a nadie le sorprende ya ver una cadena de fabricación en la automoción) o bien a un robot asistente en ciertos procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, la idea de toparse uno con un robot autónomo paseando por la calle o sobrevolando la ciudad, no deja de generar cierta inquietud.

Precisamente de esto último tiene mucho que decir Amazon y su tropa de drones con la que espera poner patas arriba la distribución y por extensión, el comercio on-line tal y como lo conocemos hoy en día. Pero lo cierto es que tanta película nos ha espesado un poco la perspectiva: el asunto de los robots nos sigue pareciendo algo exótico y le prestamos atención siempre con palomitas en nuestro regazo y dispuestos a pasar un buen rato de ocio en la sala de cualquier cine. Pero no. A nuestras espaldas está sucediendo algo de cuyo alcance posiblemente no seamos del todo conscientes: algunos fabricantes llevan ya tiempo dedicando recursos a la producción de robots y con vistas a un futuro que parece no estamos preparados para ver. Por el momento, los intentos resultan divertidos pero no dejan de ser una muestra del empeño de algunos por posicionarse ante una realidad que ya parece inevitable: viviremos con robots.

Ver video Pero estas firmas centradas en la elaboración de robots no dejaban de ser algo anecdótico en el mundo de la tecnología, que estaba mucho más centrado en el desarrollo de tablets y telefonía móvil. Hasta que ha llegado Google y ha anunciado al mundo que su siguiente gran aventura será la de fabricar robots, y no se la encomendado a un cualquiera en la organización, sino a Andy Rubin, una de las grandes referencias en el mundo de la tecnología. Este hecho no podemos verlo como algo anecdótico, sino como la prueba evidente de que la apuesta no era algo experimental, sino una clara proyección de lo que veremos a corto o medio plazo. Todavía estábamos meditando sobre las opciones de Rubin de cara a un futuro rodeado de robots, cuando el New York Times nos ha despertado del letargo anunciando que Google ha adquirido Boston Dynamics, y hemos sabido además que se trata de la octava empresa del sector de la robótica que ha adquirido en menos de seis meses.

¿Qué consecuencias puede tener la apuesta de Google por el mundo de la robótica? Por el momento no ha trascendido un sólo detalle de las intenciones de la firma de Brin y Page en este sector, pero debemos tener en consideración lo siguiente:

  • Google es el primer gran fabricante que anuncia abiertamente que invertirá recursos (y suponemos que no serán pocos) en el desarrollo de robots. El hecho de que esta tarea se haya encomendado a una de las figuras más relevantes de la casa nos indica que se trata de una apuesta estratégica de la que pronto veremos sus frutos. Y por otro lado, la magnitud que se presupone de esta inversión, sugiere que no estamos ante un ensayo, sino ante una sólida apuesta de futuro.
  • Boston Dynamics es posiblemente el fabricante más curtido en el desarrollo de robots, en especial de aquellos que hacen frente a pruebas de velocidad y equilibrio, es por este motivo por el que la firma ha sido contratada con fines militares para proveer de unidades a DARPA, la agencia perteneciente al Departamento de Defensa de Estados Unidos y concebida para desarrollar nuevas tecnologías para el ámbito militar. En este sentido, Google ha afirmado que seguirá suministrando equipos para cumplir estos contratos, pero que no desea enfocarse en este mercado.
  • Aunque no es algo que no supiéramos, conviene recordar que la firma californiana es ahora mismo la que más datos personales de uno mismo mantenga en sus servidores si consideramos que domina el mercado de los buscadores y con su colección de servicios rastrea todos y cada uno de nuestros pasos en la web. Este asunto sigue despertando muchas suspicacias en torno a la privacidad de los usuarios, pero la idea de que la misma empresa que posea estos datos cuente con un ejército de robots en el mercado, hace que la realidad supere a la ficción en una película del género.
  • Por último, la peculiar visión del mercado de este coloso, que es capaz de cartografiar todo el globo y repartir miles de vehículos que fotografían las calles para Google Maps, como de crear unas sofisticadas gafas que integran buena parte de los servicios de los que uno disfruta en un móvil. Y todo ello sin restricciones presupuestarias de ningún tipo, así que si ya podemos disfrutar de Google Glass, en pocos años es fácil que podamos ver entre nosotros los frutos de este paso significativo.

¿Cuáles serán los frutos de esta nueva estrategia de Google? Rubin advierte que no los veremos a corto plazo, sino que en cuestión "de años" y hay que pensar que la idea es que los robots estén al servicio del usuario facilitándole las cosas o llevando a cabo determinadas tareas que pondrían en peligro la vida del hombre, como algunos rescates o misiones arriesgadas. Esa es la teoría, pero como hemos visto ya tantas películas de ficción en la que algo se tuerce en el 'cerebro' del ordenador, da como cierto respeto pensar que Google sea la propietaria de una saga de robots conectados a sus servidores y captando más datos a medida que deambulan por nuestras calles y casas. Un futuro de película o real, pero la pregunta es obligada: Google ¿qué tramas con tus robots?