lunes, 23 de diciembre de 2013

La situación actual y el futuro de la tecnología NFC

El NFC es una de las tecnologías más cuestionadas de los últimos años, a pesar de que puede convertirse en un game changer. Esta es su situación actual en la industria y su posible futuro.

Desde finales del año 2010, cuando Google incorporó tecnología NFC en el Nexus S (así como soporte a esta tecnología en Android 2.3 Gingerbread), la industria tecnológica ha estado debatiéndose constantemente si esta tecnología realmente tiene futuro. Y es que, aunque al comienzo parecía que el NFC iba a ser toda una revolución, con el paso de los meses e incluso de los años, hemos visto un avance mínimo, de ahí que muchos realmente se cuestionen su utilidad.

En la actualidad, por el ejemplo, son muy pocas las compañías que están logrando sacar provecho de la tecnología NFC, a pesar de que son varios millones de dispositivos los que la incorporan en su interior. Basta con echar un ojo a los terminales de gama alta de los últimos dos años tanto en Android como en Windows Phone para ver que todos ellos incorporan un chip NFC en su interior. Sin embargo, más allá de características como Android Beam (que permiten transferir fotografías y aplicaciones mediante un simple toque), poco más encontramos en el mercado que nos haga pensar que el NFC es algo imprescindible. De ahí que muchos se cuestionen la conveniencia de incorporar esta tecnología en nuestros smartphones.

Nadie está sacando provecho realmente de la tecnología NFC

Pero que no se le saque provecho no significa necesariamente que no se le pueda sacar provecho, y este es un caso muy claro de ello, pues el NFC, aunque solo actúe como intermediario en determinadas ocasiones, puede suponer por completo un game changer en muchos mercados. Estos son algunos ejemplos:

  • Vinculación entre dispositivos: en la actualidad ya encontramos cómo el NFC se utiliza para vincular dispositivos entre sí (sobre todo altavoces), pero este uso se puede expandir a aún más dispositivos. Por ejemplo, en las consolas, de forma que podamos vincular los mandos con un simple toque con la consola (en lugar de tener que utilizar el cable). Otro nicho de mercado donde se puede utilizar es en los routers Wi-Fi, de forma que basta con tocar un dispositivo con el router para que este se conecte (muy útil sobre todo en los hogares). Y así con miles de gadgets, como las pulseras de monitorización física, los relojes inteligentes... etc. Sinceramente, resulta mucho más cómodo acercar un dispositivo a otro que navegar entre menús, encender el Bluetooth y conectar al dispositivo que deseemos.
  • Como credencial o llave: en el pasado MWC, por ejemplo, los asistentes ya pudimos entrar gracias a nuestros smartphones NFC (evitando las largas colas de verificación de acreditación), pero imaginad que esto se expande a muchos más ámbitos. Por ejemplo, abrir la puerta de tu coche o casa simplemente tocando tu smartphone con la puerta, hacer check-in en el trabajo gracias a tu smartphone o acceder al metro simplemente tocando con tu smartphone.
  • Para pagos: este es uno de los usos que más se están promoviendo del NFC, pero parece que no acaba de "cuajar". No obstante, debe de estar en esta lista porque es claramente uno de los usos con más fuerza, pues nos permite prescindir de la cartera para siempre (al vincular la tarjeta con nuestro smartphone previamente).
  • Transferencias de datos y archivos: en la actualidad esto ya se hace con tecnologías como Android Beam, pero imaginad que este uso se expande también a los ordenadores o a las televisiones. Sería genial pasar un archivo de nuestro móvil (como una fotografía, un video o un PDF) al ordenador o la televisión con un simple toque (en la carcasa en el caso del ordenador y en el mando en el caso de la TV).

El problema que existe en la actualidad con el NFC –y que probablemente influya en la expansión del mismo– es la inexistencia de un "estándar". Por ejemplo, no existe un método de pago estándar por NFC, o un protocolo de transferencia de archivos estándar por NFC. De todos ellos existen varios, lo que impide que el NFC se estandarice y se utilice en más ámbitos como los pagos. El día que llegue un "estándar" (guiño, guiño a los emprendedores), probablemente veamos un avance brutal de esta tecnología.

Apple, lo tienes todo para sacar provecho al NFC

Apple es probablemente la que está en mejor situación para promover el uso del NFC. Tiene todo un ecosistema en el que implantar y dar uso a esta tecnología, al igual que protocolos y servicios con los que se complementaría a la perfección (como Passbook y Touch ID), por lo que aún sigo dudando por qué Apple no ha incorporado NFC en sus dispositivos.

Por ejemplo, Passbook es un servicio genial, pero con NFC podría ser aún mejor. Imaginad llevar las tarjetas de crédito directamente en tu smartphone, pagar tus compras con un simple toque y verificar el pago gracias Touch ID. Sería genial, ¿no? Y además, nadie tiene tanto "tirón" y empuje como Apple, por lo que en cuestión de meses lograrían expandir enormemente el uso de la tecnología NFC en todo el mundo. Basta con ver cómo han logrado expandir Passbook en apenas un año para darse cuenta de que con el NFC podría ocurrir exactamente lo mismo.

¿Qué necesita el NFC para triunfar definitivamente?

Lo primero es la estandarización. Como dije antes, cada compañía utiliza protocolos y servicios diferentes en sus dispositivos, por lo que es necesario simplificar y unificar todos ellos en uno solo si queremos que el NFC tenga éxito y se convierta en una tecnología tan popular como el Bluetooth o el Wi-Fi son en la actualidad.

Estandarización, innovación y empuje por parte de las compañías

Lo segundo que necesita es empuje por parte de las compañías. Sony ha impulsado mucho el uso del NFC en 2013, aunque ha logrado muy poco. Pero si alguien como Apple o Paypal (empresas con mucha más fuerza) apostaran fuerte por esta tecnología, podría convertirse en algo casi tan imprescindible como la cámara de un smartphone.

Y por último, lo que necesita es imaginación e innovación. Los ejemplos citados anteriormente son algunos de los posibles usos del NFC, pero seguro que con el tiempo aparecen muchos más. Y es que, aunque no sea una tecnología independiente por sí misma (en muchas ocasiones tiene que recurrir a Bluetooth), sí puede actuar como un intermediario que puede facilitarnos mucho las cosas, llegando hasta el punto de convertirse imprescindible en un smartphone.