martes, 3 de diciembre de 2013

ZTE Grand S Flex, análisis a fondo

Con el objetivo de competir con los smartphones de gama media de la actualidad, ZTE presentó el ZTE Grand S Flex el pasado mes de noviembre, un dispositivo con un precio bastante reducido, una gran pantalla y especificaciones bastante decentes (teniendo en cuenta que hablamos de un smartphone de gama media). Nosotros ya lo hemos probado, y este es nuestro análisis a fondo del ZTE Grand S Flex.La compañía asiática ZTE partió del mismo punto inicial que Huawei: como fabricante de marca blanca, de origen asiático y con productos muy competitivos gracias a su bajo precio, algo muy jugoso para las operadoras. Sin embargo, con el paso de los años, el camino de ambos fabricantes se ha ido separando poco a poco, y encontramos, por un lado, a Huawei (cada vez más cerca de la gama alta gracias a productos como el Ascend P6) y, por otro, a ZTE (que sigue intentando llegar a competir con los fabricantes más top de Europa pero que, año tras año y generación tras generación, sigue fracasando en ese intento).

Este 2013 parecía que ZTE llegaría con grandes productos y daría un salto importante en el mercado europeo –tal y como ha hecho Huawei–, pero finalmente acabó resultando, al igual que en años anteriores, un intento fallido. No obstante, y como anticipo de lo que nos puede esperar el próximo año, ZTE presentó el ZTE Grand S Flex durante el pasado mes de noviembre, un smartphone de gama media que destaca principalmente por su reducido costo y la inclusión de 4G LTE. ¿Habrá logrado ZTE salir de ese bucle de intentos fallidos y habrá dado un salto de calidad real con este ZTE Grand S Flex? Lo iremos descubriendo en este análisis a fondo.

Diseño y acabados

Aunque ZTE nunca se ha caracterizado por hacer smartphones atractivos y con materiales de calidad, este ZTE Grand S Flex es una excepción. Y es que el cuerpo unibody hecho en policarbonato de este dispositivo es, sin duda, un salto hacia delante respecto a terminales anteriores de la firma asiática. Es sólido, cómodo en la mano, resistente y sus líneas pueden resultar atractivas (aunque depende de gustos, evidentemente).

Además de ello, es un dispositivo bastante ligero (130 gramos) teniendo en cuenta que posee una pantalla de 5 pulgadas y unas dimensiones bastante grandes. Algo similar podríamos decir del grosor (8.9 milímetros), que alcanza una cifra bastante baja, aunque es cierto que queda lejos de los smartphones más delgados de la actualidad, los cuales rondan los 7 milímetros.

Un detalle impropio de este tipo de terminales es la buena construcción de los botones. Normalmente, en smartphones de estas gamas, los botones suelen ser algo débiles y sensibles, sin embargo, en este ZTE Grand S Flex, los botones son sólidos y robustos, lo que le hace ganar bastantes puntos, a pesar de que pueda parecer un detalle menor.

La única contra que he encontrado al diseño y construcción del ZTE Grand S Flex son los botones home, atrás y menú. Y es que resulta difícil creer que casi en 2014, dos años después de que se lanzara Ice Cream Sandwich (primera versión con botones on-screen), sigan existiendo dispositivos con botones capacitivos. Y no solo eso, sino que, en lugar del botón de multitarea, monta el botón menú, el cual quedó en el exilio tras el lanzamiento de Android 4.0 Ice Cream Sandwich. No obstante, este es un detalle menor y no empaña en absoluto el gran trabajo que ha realizado ZTE en los acabados y el diseño de este terminal.## Pantalla

La pantalla del ZTE Grand S Flex es sin duda uno de los puntos fuertes del dispositivo. No está al nivel de los últimos smartphones de gama alta, pero sí queda muy por encima de lo que estamos acostumbrados a ver en las gamas medias de la actualidad.

En este caso nos encontramos con un panel IPS de 5 pulgadas, una diagonal notablemente mayor a la de sus principales rivales y pensada principalmente para el consumo de contenidos multimedia, aprovechando la conectividad 4G LTE que incorpora. Asimismo, cuenta con una resolución de 720 x 1280 (294 pixeles por pulgada), que ofrece una gran nitidez en los textos e imágenes, a pesar de no llegar a los 300 pixeles por pulgada, que es la mayor densidad de pixeles que el ojo humano es capaz de detectar.

La visibilidad en exteriores y los ángulos de visión son también excelentes, al igual que el resto del panel IPS. Tan solo necesita un mayor ratio de contraste y algo más de saturación en los colores, que, en ciertas ocasiones, lucen demasiado apagados (sobre todo si se compara con otras pantallas).

Cámara

La cámara del ZTE Grand S Flex es probablemente el apartado más desconcertante de todo el terminal. Y es que, muy resumidamente, el sensor de 8 megapixels del ZTE Grand S Flex es capaz de tomar fotografías bastante buenas, pero la interfaz de la cámara y el sistema de enfoque hacen que la experiencia fotográfica sea bastante mala, sobre todo en las fotografías en modo macro, donde esta cámara sufre mucho para lograr el enfoque correcto –si es que lo logra, porque a veces es imposible-.

Exceptuando el grave problema de enfoque y de la interfaz, la cámara del ZTE Grand S Flex, como dije anteriormente, es bastante buena (manteniendo las distancias con la gama alta, obviamente). El único punto donde he encontrado algunas deficiencias es el procesado de las imágenes, que al igual que en el Sony Xperia Z, resta detalle y nitidez a las imágenes en un intento por reducir el ruido, algo que se aprecia notablemente cuando ampliamos una fotografía al máximo.

Aquí tenéis algunas fotografías de ejemplo para comprobar el rendimiento del dispositivo en diversas situaciones:## Rendimiento, sonido y autonomía

El músculo de este ZTE Grand S Flex está compuesto por un SoC Qualcomm Snapdragon MSM8930, compuesto a su vez por una CPU de dos núcleos Krait a 1.2 GHz y una GPU Adreno 305. A este chipset le acompaña 1 GB de memoria RAM, lo que hace a este smartphone bastante eficiente en términos de potencia, aunque, nuevamente, existen grandes diferencias con la gama alta actual.

Para los amantes de los benchmarks, el ZTE Grand S Flex obtiene una puntuación de 423 en el test Single-Core de Geekbench 3 y de 777 puntos en el test Multi-core de Geekbench 3. Estas cifras son bastante inferiores a los gamas altas de la actualidad, los cuales superan holgadamente los 1.000 puntos en ambos test. Sin embargo, sí están muy próximas a las que obtenían los gamas altas del pasado año. Aquí tenéis un gráfico:

Las aplicaciones se abren relativamente rápido, y los tiempos de carga son bastante bajos. Asimismo, suele obtener una tasa de FPS bastante alta con juegos y aplicaciones exigentes, por lo que no debería de ofrecer ningún problema en tareas como jugar o edición de video (que normalmente son las que más exigen).

En el apartado del sonido, este ZTE Grand S Flex me ha sorprendido muy gratamente. El volumen máximo no es excesívamente alto (de hecho el iPhone 5s suena algo más alto), pero sí cuenta con una calidad muy buena gracias a la inclusión de Dolby Mobile, algo que se aprecia aún más si conectamos los cascos supraaruales que incorpora en el pack. Es probablemente uno de los smartphones con mejor calidad sonido de la actualidad.

Por último, la autonomía de este Grand S Flex es bastante estándar. Cuenta con una batería de 2.300 mAh capaz de aguantar un día de uso medio sin problemas. Si lo usamos más intensivamente, sufre para llegar al final del día con autonomía, como la mayoría de smartphones de la actualidad. Así pues, podríamos decir que se encuentra en la media.

Software

El software del ZTE Open es, al igual que la cámara, uno de los puntos más desconcertantes de todo el terminal. En principio parece que cuenta con una versión vanilla de Android 4.1 Jelly Bean, lo cual, a priori, es genial. Sin embargo, ZTE ha incorporado una serie de añadidos que, aunque son mínimos, rompen con la estética del resto del sistema operativo.

Por ejemplo, la pantalla de desbloqueo no encaja con el resto del sistema operativo, basado mayormente en la interfaz holo. Otro ejemplo es el teclado propio de ZTE, cuyo rendimiento deja mucho que desear y, además, tampoco encaja con el resto de la interfaz del sistema operativo. En resumen, los añadidos de ZTE rompen por completo la uniformidad y el atractivo de la interfaz básica de Android, dando la sensación de un trabajo hecho a medias y de un muy mal gusto por parte de ZTE (la mayoría de añadidos son horrendos y poco funcionales).

Dejando de lado la estética y la uniformidad del software, pasamos a la optimización del mismo, un aspecto donde ZTE sigue en la misma línea. El launcher por defecto es lento y poco fluido, algo que no debería de ocurrir con el hardware que monta este smartphone. El scroll en todas las aplicaciones va a 'tirones' y se aprecia un lag bastante notable, sobre todo si provienes de smartphones de gamas más altas. Estos mismos problemas de optimización se repiten a lo largo de todo el sistema, siendo la gran asignatura pendiente de este ZTE Grand S Flex.6Con este ZTE Grand S Flex, la compañía asiática ha dado un salto importante en lo que a hardware se refiere. El cuerpo es atractivo y sólido, cuenta con un hardware bastante completo, una pantalla de gran calidad y un sistema de audio magnífico. Sin embargo, sigue pecando en el software, donde, a pesar de que han dado un paso hacia delante dejando de lado su capa de personalización (que era horrenda, por cierto), tienen mucho trabajo por hacer tanto en optimización como en diseño.

Por lo tanto, este ZTE Grand S Flex se resume como un buen dispositivo en la gama media, aunque teniendo en cuenta que los Nexus 5, Moto G, Lumia 520, Lumia 525 y Lumia 620 están a precios relativamente próximos y ofrecen experiencias de usuarios mejores (sobre todo el Nexus 5 y el Moto G), quizás sea mejor idea esquivar este ZTE Grand S Flex, sobre todo si su adquisición se va a producir en modalidad libre. De hacerse mediante subvenciones de operadoras, puede que sí resulte una alternativa interesante.- Pantalla muy buena - Construcción y acabados sólidos - Calidad de sonido excelente - El software es poco atractivo y está mal optimizado - La cámara tiene problemas de enfoque - Su versión de Android tiene más de un año de antigüedad